02/03/09

La agresión durante el noviazgo, un problema creciente

Así fue como el 14 de febrero titularon mi nota sobre la violencia en el noviazgo. Desde la segunda semana de ese mes comencé a laborar en La Unión de Morelos, un periódico local.

MARTÍN OLVERA

Al principio todo era bonito, hermoso. Nada de qué preocuparse. Pero conforme pasaron los días el olor a miedo se respiraba al momento de estar juntos. Aparentaban ser una pareja feliz frente a sus familiares, frente a sus amigos, pero cuando nadie los veía ni los molestaba, el monstruo de la violencia los acechaba.

Comenzaron con pequeños pellizcos, suaves mordidas, pero la pasión les ganó. Los celos de él hacia ella fueron creciendo cuando la veía con sus amigos. Más tarde vinieron los jaloneos, los empujones. Las discusiones subieron de tono. A las agresiones físicas se le agregaron las verbales, los insultos. Todo estaba fuera de control.

Amor, miedo, golpes, dolor, traición, amenazas; parecerían los ingredientes perfectos para un guión de cine o de una telenovela, los fragmentos de una canción o líneas de un reportaje periodístico, pero no es así.

Son sustancias de la realidad. De la vida diaria en un noviazgo que fracasó por mala comunicación. Por un mal entendimiento de lo que significa ser novios, ser pareja, ser compañeros. O porque se repitieron padrones de conducta que se observaron en el núcleo familiar.

En una reciente encuesta nacional, el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve) reveló una cifra alarmante: 76 por ciento de los jóvenes mexicanos sufre violencia psicológica; 16 por ciento, violencia sexual; y 15 por ciento, violencia física.

Los jóvenes, de entre 15 y 24 años de edad, no reconocen el problema de la violencia en sus distintas modalidades, mucho menos se atreven a denunciar ni intentan hacer algo al respecto para solucionar pacíficamente los disgustos. Por el contrario, lo asumen como comportamientos típicos o normales, según informó el Imjuve.

De acuerdo a los mismos datos de la encuesta nacional, ocho de cada diez adolescentes han sido insultados por sus padres, mientras que dos de cada diez fueron golpeados, lo que crea un antecedente de violencia en los muchachos que posteriormente se puede repetir durante alguna relación de pareja.

Dentro del noviazgo, las mujeres son las más expuestas a sufrir agresiones físicas, psicológicas o sexuales. Las reacciones más comunes, de acuerdo al Imjuve, son las críticas que los varones hacen a sus parejas por la manera de vestir, actuar, sobre su físico, etcétera.

El Instituto de la Juventud exhorta a los jóvenes a denunciar cualquier indicio de agresión para tratar de erradicar el problema. Porque de una nalgada, que puede parecer un simple juego, se puede llegar a niveles más extremos como el forzamiento a tener relaciones sexuales. O si a un empujón se le considera una manera de demostrarse cariño, a las golpizas posteriores no se les podrán ver así.

El Imjuve ofrece asesoría a través del número 01 800 22 80 092.

5 comentarios:

pericles dijo...

wooo... que padre que estes trabajando en la unión!!!

Es un tema bien complicado, la linea entre juego y agresión a veces es muy fina. De igual forma, lo que mencionas sobre que "lo ven normal" es otro gran problema para solucionarlo... preguntamelo a mi xD

un saludo

Conejitocisne dijo...

Uhhh!
Amigui. Bueno, no. Tengo algo mejor para hoy.

Colega.

Muchas felicidades, realmente me da mucho gusto saber que ya estás asentado!

Un gran abrazo.

donna nobile dijo...

Me da mucho gusto que estés escribiendo en un periódico, porque haces lo que te gusta hacer: escribir; lo cual haces muy bien. Felicidades, te deseo lo mejor en el trabajo.

Nada de algo. dijo...

Hola y pues muchas felicidades, échele duro pues.

Y acerca del tema, me da tristeza.

Cecilio dijo...

Muchísimas felicidades por escribir tan bonito.