09/01/09

¡Es Sarita!


Nadie sabía bien a bien qué pasaba entre esas dos mujeres que se peleaban a media calle. Cuál sería la razón por la que se desgreñaban tremendamente, tampoco nadie lo sabía. Mientras tanto esas dos damas se propinaban terribles golpes, puñetazos que lo único que provocaban en los demás era un tibio: cálmense por favor. El hijo de una de ellas, a la que identificaremos como la señora del suéter rosa, trataba de separarlas. Todo era en vano. Los transeúntes se detenían, observaban por un momento para luego seguir su camino mientras esbozaban una cínica sonrisa. Los automovilistas también se detenían, tratando de apreciar mejor la escena. ¿Por qué se peleaban? ¡Caramba! No tiene muchos días que el año inició. ¡Esa no es manera de comportarse! Y por fin el público supo la razón. El mismo niño que mencionamos líneas arriba lo dijo: ¡ella es la amante... es la amante de mi papá! Nada de sorpresas. Casos de la vida real. Lo que a veces las mujeres callan mientras acumulan odio, rencor, odio para luego deshacerse de eso mediante golpes a la "maldita perra" que les quitó a su "viejo". La lucha continuaba. Hasta que de entre la multitud alguien gritó: ¡Es Sarita la de blusa blanca! Y un hombre llegó a separarlas. Pero antes de que todo se calmara perfectamente otro hombre hizo presencia. Venía montado en su motocicleta un tanto asombrado, al tiempo que escupía: ¿Otra vez tú hija de tu pinche madre? ¡Ya valiste verga! Y se le lanzó, dejando su moto, a patadas a la dama del suéter rosa mientras las personas se lamentaban con un estúpido: ¡Oh!, por su puesto de asombro. Déjala, déjala en paz, déjala por favor; era la voz del niño, de su hijo. El hijo que le pedía a su padre que dejara de golpear a su madre en un intento por defender a su querida, la de blusa blanca. Al final en la calle sólo quedó un celular tirado. Y unas cuantas gotas de sangre que derramaron de la cara de Sarita. Ya fuimos a levantar la denuncia, espeta orgulloso el hombre a todo aquel que le pregunta cómo está Sarita. Y la historia se repite en muchos lugares.

10 comentarios:

Léo dijo...

Vaya que historia! Es verídica?? Si lo es pobre chamaco, es por eso que nacen las mentes criminales de tanto trauma que sufren durante la niñez.

Cecilio dijo...

¡Qué fuerte por el niño!
Love it.

pericles dijo...

Eso se ganan por estupidas...

Se casan con pendejos... y cuando hacen pendejadas se enojan con todo mundo, menos con el responsable (que en este caso seria el marido)

Como sea si esta gacha la historia. Sea cierta o no, es bastante factible.

KARUROSU-KUN dijo...

Wow... Sarita, Sarita...
Es parte de una historia cultural que muchas mujeres como ellas sigan existiendo en nuestros días y en nuestros entornos inmediatos, en fin.
Interesante la forma de expresarlo.
Enhorabuena.
Gracias por pasarme a visitar a mi blog.
Nos saludamos muuuuy pronto.
Abrazos cuasilicenciado.

Pala Labra dijo...

Siempre me dejas con la duda... será que es cierto?
Bueno, si es, coincido con Leo, pobre niño....

Te mando un abrazo!

LuisBond dijo...

Y los niños siempre pagan los platos rotos... sea real o no, cosas así pasan a diario y en todos lados... por vainas así es que digo que tiene que venir el fin del mundo y mandarnos a todos al carajo...

Un abrazo y todo lo mejor para este 2009, estamos leyéndonos!

Nada de algo. dijo...

Hola.

Tan simple como que me parecio demasiado gracioso, y mas porque dices que que la gente miraba y se iba, mas en cambio tu te quedaste de inicio a final con tu bote de palomitas, hasta te quedaste a los creditos para saber los nombres.

Muy bueno! aunque,sera real? que va, no importa.

donna nobile dijo...

Eso de que las mujeres se pelean por un hombre es algo que sucede a menudo; la verdad me molesta porque así ellas mismas se devalúan, como si su valor estuviera dado por el hombre que se monta encima de ellas cuando quiere.

Está bien que seamos caprichosas, pero ¡qué mejor que darse a desear!

Cecilio dijo...

No había puesto atención en la imagen, es reveladora la parte de abajo de la cama.

donna nobile dijo...

Ja, por qué no borras mis comentarios repetidos. Es un error.
Bien, nos estamos leyendo.