02/11/08

Él quiere concluir su vida


Hace días que las cosas en el trabajo están fatales. He mandado al carajo a todos los que creía mis amigos, mis compañeros. Les he dicho infinidad de cosas porque simplemente no pude tolerar más sus estupideces. Son una bola de mediocres. El jefe me ha llamado la atención. Por momentos bajé la cabeza, pronuncié disculpas falsas e hice la promesa de comportarme como adulto.

Un momento, he dicho que las cosas en el trabajo están fatales, eso es una vil mentira. Ya no tengo trabajo. Aunque, claro, supongo que en el trabajo las cosas están fatales porque no me tienen más ahí. Efectivamente, el jefe, ese maldito imbécil me despidió sólo porque le menté la madre. Traté de darle golpes pero el mariconazo llamó a la policía. Así es que se ha armado todo un espectáculo en las oficinas de su empresa.

Para colmo mi esposa me ha reprochado mis actos infantiloides. Me ha prohibido entrar a la casa, a menos de que llegue con la sorpresa de que tengo nuevo trabajo. Pero ni madres. Me he ido a dormir a un hotel barato donde dilucido mi porvenir. Por los pasillos del hotel caminan prostitutas viejas mal olientes, pero eso no me importa, un hombre debe mantener activa la chispa sexual. Aunque creo que he pescado una infección porque desde hace varios días no deja de escocerme la verga. Y una sustancia amarillenta sale de mi prepucio. Qué asco, maldita la hora en que no pensé en masturbarme. Ahora ni eso puedo hacer, el dolor es tan intenso.

Por Dios. Me vienen a la mente los recuerdos de mi esposa. Mis hijos, sus sueños, los cuentos a la hora de dormir. ¡Al carajo todo eso! Siempre he trabajado como burro, he tratado de darles una vida decente, una casa… un momento, es verdad, cómo es posible que mi vieja, esa maldita zorra, me haya corrido de mi propia casa. No puede ser, quién es ella para hacerlo.

Tengo una idea: me suicidaré. Ya no quiero vivir más. No tengo ganas de salir adelante, mucho menos de seguir manteniendo a una familia a la que ni siquiera amo. Me quitaré la vida. Que sufran ellos, que se las arreglen como puedan, que les pese el haberme alejado, el no permitirme estar a su lado. Que les remuerda la conciencia. Que sobre sus hombres carguen la pesadilla de mi muerte.

Me ahorcaré con algunos lazos, unos cables. O probablemente me arrojaré del último piso. Quizá corra hacia la carretera para que un automóvil me arrolle. Tampoco es mala idea provocar un incendio en el hotel, así elimino a todas estas porquerías que habitan aquí.

Carajo, me da miedo todo eso. No tengo ni el valor ni los huevos de hacerlo. Oh, por cierto, me sigue escociendo la verga.

El dinero se me acaba, el tiempo también. Iré a violar a una prostituta. Ojalá sus amigas se enteren para que entre todas ellas me den una paliza ejemplar que me provoque la muerte instantánea.

6 comentarios:

Cecilio dijo...

1)¿Por qué tendras presente esas botas?

2)Amo, amo, amo este texto.

Fargok dijo...

Emmm...

Qué... lindo ^^

xD

Sí, suṕongo que se puede catalogar como monstruo o_.

Saludos.

William Saints dijo...

La imagen mental de la verga enferma es... IACK

LuisBond dijo...

Ufff, muy buen texto, sobre todo los últimos párrafos están del carajo -eso de violar a la puta y morir linchado se grabó en mi mente-. ¡Gracias por compartir tan buen material!

Un abrazo y nos estamos leyendo

everzyta dijo...

HOLA no habia hecho ningún comentario aquí en tu blog, no me preguntes por que, en realidad no lo se, la cuestion es que al fin lo hice. Encontre el momento adecuado: HOY.
En verdad chico usted tiene talento y sabes aprovecharlo.
Admiracion y respeto es lo que me queda decirte.
Pd. Pero no te la creas mucho..eeee,,,jaja..

Anónimo dijo...

Tienes una muy buena prosa.
Tu blog me tiene fascinado.
Quiero charlar contigo.

José Luis Vázquez.