05/08/08

Muerte anunciada


Ocurrió lo previsto: José Medellín, mexicano preso en el estado de Texas, Estados Unidos, fue ejecutado este martes por la violación y asesinato de dos adolescentes en Houston.

“Pero si ocurre un accidente mortal, entonces tienes que dar alma por alma, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, marca candente por marca candente, herida por herida, golpe por golpe”. Éxodo 21: 23-25

Por su puesto que la muerte a nadie se le desea. ¿Qué fue lo que pasó? Según reportes periodísticos, corría el año de 1993 cuando José Medellín bebía cerveza en compañía de otros cinco jóvenes. El motivo era de fiesta. Una especie de rito, de esos que se acostumbran en Estados Unidos para permitir la entrada, en una banda, de alguna persona. La banda de José Medellín era Black and Whites.

Jennifer Ertman, de apenas 14 años, al igual que Elizabeth Peña, de tan sólo 16, nunca imaginaron lo que esa noche les esperaba. Eran unas jovencitas que perdieron la vida de una manera lamentable, lastimosa, dolosa. Los Black and Whites decidieron hacer víctimas a estas adolescentes para demostrar cuán hombres podrían ser.

El calvario para ellas comenzó desde el momento en que fueron secuestradas por la pandilla de Medellín. Fueron golpeadas de una manera atroz, salvaje. Igualmente las violaron en repetidas ocasiones. Luego vinieron las torturas. Más sufrimiento, más dolor.

Lo más terrible es que ahí no termina todo. Medellín, al igual que sus compañeros, agotó sus energías sexuales. Luego la pandilla ahorcó a Jennifer con su propio cinturón. Como éste no resistió, lo hicieron con unas agujetas. Y para asegurarse de que Jennifer estuviese realmente muerta, decidieron saltarse encima.

Las súplicas de Elizabeth no sirvieron de nada. Los jóvenes cómplices no la dejaron ir. Ella les dijo que se dejaría violar en el futuro, en otras ocasiones, en otros momentos, ella quería escapar, pero no fue así. Vivió lo mismo que su amiga: la mataron con agujetas.

Tiempo después, luego de que el caso conmocionará a todo el estado de Texas, Medellín fue sentenciado a la pena de muerte en 1994.

Este martes, luego de quince años de que ocurrieron los hechos, el joven de 33 años pidió perdón a la familia de las víctimas. Esas fueron sus últimas palabras. La Corte Suprema Federal en Estados Unidos rechazó la solicitud al reo para evitar la pena de muerte. Y murió José Medellín. Su familia, sus amigos le lloran, así como le lloraron sus familiares a las dos adolescentes que perdieron la vida más trágicamente.

El Universal publica en su página electrónica una lista de mexicanos que han sido sentenciados a la pena de muerte.

Uno de los primeros casos fue el de Agapito Rueda en 1924. Años después Emiliano Benavides también fue ejecutado en Texas en 1942. Fue hasta ya entrados los 90 que el gobierno norteamericano volvió a hacer legal la pena de muerte para mexicanos, después de esto han ocurrido las siguientes ejecuciones:
CRONOLOGÍA

25 marzo 1993. Ramón Montoya Facundo, acusado por matar a un oficial en Dallas, es ejecutado en Hunstville, Texas. Es la primera ejecución legal en Texas a un mexicano. Fallece siete minutos después de aplicada la inyección letal. Sus últimas palabras fueron: "Que Dios me ayude, estoy preparado".

18 junio 1996. Texas aplica la pena de muerte a Irineo Tristán Montoya. La ejecución despierta indignación y protestas aisladas en el EU.

17 septiembre 1996. Es ejecutado en Virginia el mexicano Benjamín Mario Murphy, 9 de noviembre de 2000. Cumple la pena capital en Texas, Miguel Ángel Flores Rangel.

14 agosto 2002. Javier Suárez Medina, es ejecutado con la inyección letal en Texas. El presidente Vicente Fox suspende una visita al estado, en señal de protesta.

27 junio 2006. Angel Maturino Reséndiz, el notorio multihomicida conocido en Estados Unidos como el asesino de las vías, es ejecutado con la inyección letal.

5 agosto 2008. José Ernesto Medellín llega a la fecha límite para se ejecución con la inyección letal en Huntsville, Texas.

1 comentarios:

Fabio dijo...

Bueno... el caso es espeluznante... pero los prefiero purgando penas de por vida, y si pudiera, también haciendo algo útil para la sociedad (fabricar mantas para humildes, alimentos, lo que sea... ladrillos sin más), pero nadie debe decidir sobre la vida de otros... aislarlos y privarlos de libertad, incluso de por vida, me parece buen castigo, y además ejemplar
saludos