06/08/08

Los milagros caninos sí existen


Hace unos días, concretamente el pasado 20 de julio, se develó un monumento al perro callejero en la Avenida Insurgentes de la Ciudad de México.

Se estima que en el Distrito Federal existen cerca de 3 millones de perros que deambulan por las calles sin algún dueño. La Universidad Nacional Autónoma de México contabiliza un total de 15 millones de canes abandonados, es decir, un promedio de uno por cada seis habitantes.

El monumento de bronce, que mide más de un metro, fue erigido con la intención de "hacer conciencia en la gente sobre el maltrato animal y porque los perros son seres que viven entre nosotros y cuyo único delito fue nacer o crecer en las calles o haber tenido un dueño irresponsable", explicó Patricia España, directora de una grandiosa organización denominada Milagros Caninos.

Peluso, un perro criollo que fue rescatado por Patricia España inspiró el homenaje. La historia de Peluso es trágica, como la de decenas de perros que conviven en la asociación Milagros Caninos.

Yo me enteré de la existencia de ese maravilloso lugar hace un par de años. Un amigo me contó que había visto en la televisión la historia de varios perros que fueron maltratados irresponsablemente por sus dueños. Me dijo la dirección electrónica para que conociera las historias. Confieso que la situación en que varios de esos perros se encontraban, me arrancó las lágrimas.

Aplaudo generosamente la iniciativa de Patricia España. La realidad es que existen muchos perros que viven en situaciones extremadamente terribles. Lo peor es cuando son abandonados a su suerte.

En Milagros Caninos conviven perros mutilados, atropellados, golpeados, con tumores o enfermedades malignas o terminales, perros viejos, ciegos, desnutridos, quemados. En fin, perros que ahora, gracias a Patricia, reciben mucho amor, cariño, respeto, una vida digna, tranquila, sin temores, sin miedo, una vida de lujo. Amor de a montón.

Cada perro que llega a Milagros Caninos es puesto en un área especial, donde conviven con otros que tengan similares situaciones.

Las historias son terribles. Es el caso de Lechuga, una perra que era abusada sexualmente por su dueño. Además fue golpeada salvajemente para posteriormente ser arrojada a una coladera. Milagros Caninos la rescató gracias a una llamada de auxilio. Lograron saber que la perra tenía fracturas en cadera, costillas, esternón y mandíbula. También estaba desnutrida. “Ahora ya pesa 6 kilos y es una perrita hermosa”.

Niños, jóvenes o adultos maltratan a los animales. Son prácticas crueles, inhumanas, salvajes, tan atroces, llenas de rencor. Pastel, un Chow Chow, tiene su propia historia: le arrojaron ácido en su cara. Quedó sin nariz, sin labio superior, sin dientes. “Su recuperación física será muy lenta, pero él está de muy buen ánimo, y como lo tenemos tan consentido espero que haya olvidado su pasado”.

Un caso que me impactó fue el de Sinforosa. Milagros Caninos la encontró tirada en la banqueta de alguna calle. Estaba inmovilizada del cuello hacia abajo. Una vecina explicó la situación de Sinforosa: un 15 de septiembre, dos niños festejaron a su manera. Tomaron a la perrita y la subieron a la azotea de algún edificio. Ahí le amarraron cohetes a sus patitas y los incendiaron. Pero ahí no termina todo, pues Sinforosa fue arrojada de la azotea. “Sinforosa es muy Linda y ahora ya corre y juega con todos. Es muy obediente y cariñosa”.

Algunos otros perros lograron escapar de los maltratos de sus dueños o de las personas que los veían con indiferencia por la calle, pero no lograron escapar de la muerte, esa que les llegó, eso sí, cuando ellos habían encontrado algo de amor y tranquilidad.

Ahora descansan en santa paz muchos perros, como Quesadilla, que murió de cáncer; al igual que Alpiste; Calabaza, un perro que fue utilizado para pelear hasta que Milagros Caninos lo rescató; Campeón también murió, sus antiguos dueños lo quemaron, pero logró recuperarse. Y así otros perros más murieron. Afortunadamente Patricia España sigue trabajando porque los perros en la calle encuentren un lugar donde los llenen de amor, no de golpes ni de heridas, mucho menos de sufrimiento.

Milagros Caninos se sostiene con donativos voluntarios. Creo que aún existen personas capaces de ayudar. Ojalá así sea.

3 comentarios:

William Saints dijo...

Hace poco n el periódico donde trabajo subieron publicaron una nota con imágenes y video (para la página web, obviamene) donde salían muchos de los que mencionas, y me quedaron muy presentes los casos de Pastel y Lechuga. De hecho había una foto de pastel y sí: solo de verlos te das cuenta de la pendejez de esta supuesta "raza evolucionada".

William Saints dijo...

Perdón por las faltas de ortografía: escribí el comentario en laptop y aún no me acostumbro a las dimensiones del teclado.

Anónimo dijo...

Que es un orgullo ke aya personas como ustedes ke se tomen el tiempo para hacer de este mundo un mundo mejor para los perritos ya que como dijieron ellos no tienen la culpa de haber nacido en la calle, ya que mucha gente en su tonta ignorancia los lastima sin pensar ke ellos tienen unos bonitos sentimientos y que son los unicos que nos quieren sin importar el daño que les hagamos por algo se dice que son el mejor amigo del hombre....YO le agradesco a Dios y austedes ke en esta vida tan complicada existan personas tan nobles y de buen corazon como ustedes...Yo soy una persona humilde pero me gustaria saber como podemos apoyarlo.