14/07/08

Algunos enojos de mamá


Mi madre, la que me trajo a este maravilloso mundo está enojadísima conmigo. Pero no exclusivamente en este día. Ella se enoja por las acciones que ejecuto:

1. No limpiar en bastantes días mi habitación. La ropa limpia está sobre la mesa, en algunas torres de periódicos, sobre la cama; menos en el lugar donde debería estar: ropero o armario. El polvo ha dejado gruesas capas en algunos libros, en algunos aparatos electrodomésticos, en discos, en muchas partes de la recámara.

2. No tirar demasiados periódicos. Le prometí tirar algunos, pero la verdad es que, a pesar de tener acceso a internet, me cuesta trabajo desprenderme de los periódicos: son una especie de fetiche para mí. Tiré únicamente aquellas secciones que no me interesan, aquellas que siempre elimino antes de comenzar la lectura general; avisos de ocasión o clasificados, suplementos de automóviles, bienes raíces u otro tipo de banalidades. Mi madre siempre me amenaza que cuando llegue de la escuela no encontraré ningún periódico. Nunca cumple.

3. Comprar desesperadamente revistas, mismas que he ido acumulando porque hace mucho tiempo que no tengo espacio para la lectura debido a que la semana de exámenes ha estado pesadísima. Deberías de vender todas esas porquerías que nada más hacen estorbo, dice mi gentil madre.

4. Escuchar música de Ravel (que me fascina) a un nivel estruendoso cuando me baño. Y es que a esa hora (13:00) mi sobrino (de un año) tiene que dormir. Y aunque mi madre asegura que la música duerme al niño, ella no escucha los diálogos de su telenovela favorita. Deberías estar haciendo la comida, le reviro.

5. No avisar que llegaré tarde a la casa. No avisar, mucho menos, que no llegaré a dormir a la casa. Ella me dice: pareces gallina; donde ves palo te quedas a dormir. Caramba con esta madre, me sabrá algo o me habla al tanteo. Nanita, qué cosas en serio.

6. Azotar la puerta principal, la puerta de mi recámara, la del baño. Azótate los huevos, me grita la malvada. Y encima de todo esto me grita porque además dice que me tardo lavando los dientes mucho tiempo. ¡Tú eres el que se acaba la pasta, cochino!

7. Picarle las nalgas varias veces cuando está cocinando o cuando pasa cerca de mí. Y siempre lo hago. Y siempre me regaña. Quiere darme manotazos pero decide sobarse las nalgas. E invariablemente siempre lloriquea: ahí es donde me inyectan. Pero yo, su hijo, sé que no es verdad, lo dice porque se quiere hacer la interesante. Así que le vuelvo a picar las nalgas.

8. Y muchas otras cosas más que no puedo seguir mencionando porque es hora de irse a bañar para entregar un trabajo difícil en la escuela. Lo bueno de todo esto es que por fin este lunes terminan los dichosos exámenes. Enhorabuena.

3 comentarios:

Conejitocisne dijo...

No seas patán con tu Amá!!!

Y tira los periódicos, mira que qué fetiche tan raro, eh!!!

Ya en serio, lo de hoy son las cajas para archivo muerto, m'ijo.

Y lo del palo... dicen que las mamás lo saben todo.

Eduardo dijo...

Cómo es eso de "azótate los huevos"... Auch...
Pero las mamás deberían de entender que lo que está encima de los artefactos no es polvo, sino "capa protectora". Buena con el post.
Abrazos.

Sara Ham dijo...

Llegué a tu blog buscando la imagen de Mafalda y me quedé un rato lleyendo, me gusto, pero debo decirte que tu mamá tiene razon. Un abrazo.