
Esta noche, como todas las noches, tengo ganas de desfogarme. De hecho como siempre, como todos los días, las tardes, siempre, siempre, como siempre lo hago. Quiero dejarme. Seré todo para ti. Nada más para ti.
Iré al baño a meterme en la tina de agua tibia. Desnudo estaré. Ya sabes lo que tienes que hacer: sumérgete en las aguas, explora por debajo. Yo ahí estaré esperándote. Ahí habrá lo que siempre has deseado, por lo que tanto lloras, por lo que siempre has suplicado. Observa mis ojos antes de hacerlo. Blancos, desorbitados. Éxtasis que viene. Tócame con suavidad, enjabóname tu pasión, tállame lo que quieras. Tállame por la espalda, muérdeme las orejas, rómpeme de placer. Ahí en la tina estamos. Y el agua resbala no sólo por nuestros cuerpos, lo hace hacia el suelo. Me abrazas, te siento, me encantas, me bañas, te quiero, me aprietas. Deseo, sudor, escucho tu respiración. Y gimes. Y grito. Quiero explotar en tu piel, quiero morir de un orgasmo.
Estamos frente a frente. Acariciándonos. Besuqueándonos. Me da pena mirarte, me cohíbo, pero no parece tanto así porque te toco la espalda, bajo las manos cada vez más. He sentido donde tus nalgas se separan. Quiero más. Bailemos, que el calor ponga el ritmo, que nuestras lenguas dancen por nuestras pieles. Muérdeme los pezones. Déjate. Yo me dejo, me suelto, no pongo resistencia. Respira dentro de mí. Quiero fluir dentro de ti. Rómpeme en cachitos el corazón.
Te levantas dentro de la tina. Yo quedo sentado, te miro, me miras, te aproximas hacia mí. Veo tu rostro. Sé lo que quieres, sé que lo quieres. Ya te mordí. No te retuerzas, vienen más, muchísimas mordidas más. Tus nalgas están rojas, mis dedos están rojos. Qué habrá pasado.
Ya el agua está sucia y aún ni nos hemos bañado.

2 comentarios:
Qué hot.
¿Como yo?
Deberías de abrir un blog porno.
... podríamos hacerlo eso juntos.
Publicar un comentario en la entrada